domingo, 20 de mayo de 2012

Capítulo 4



En aquel instante la doncella me avisó de una llamada telefónica.

-Dígame -Pregunté

-Oye soy Will sé que estás de regreso y sé también que eres piloto y que manejas un avión. Y que eres un piloto más de la compañía de tu padre.- Explicó el ojimiel.

-Eso es verdad.-Contesté un poco nerviosa.

-Quería hablar contigo Chel. Los años han pasado ¿Qué te parece si nos viéramos?
Estoy en una cafetería cercana a tu casa la más próxima. Ven por aquí.-Sugirió.

-Está bien.-Acepte sin reproches. Y colgué, quería hablar conmigo. Mi odio se había convertido en algo monstruoso.

-Papá- Lo abordé de nuevo- ¿Harás lo que te digo? Le ofreces el doble de lo que gana y le haces un contrato de tres años. Cierra bien el contrato que la letra pequeña no suele leerse y en ella dirás que si deja la empresa tendrá que pagar una millonada.

-¿Y crees que no lo va a leer?-Dijo mi padre mirandome fijamente.

-No se fijará. Tú hazlo.- Contesté segura.

-Oye Chel ¿Qué pretendes?- Este parecía nervioso.

-Ahora mismo me acaba de llamar y voy a verlo.-Sonreí a lo cual a mi padre no le causo mucha gracia

-O sea que vas a reanudar tus relaciones con él.

-Es posible mañana cítalo.

-No quiero cometer un fraude Chel.

-Pero papá. Vas a pagarle mucho más dinero ¿Qué fraude es ese? Lo reclamas porque es un buen piloto. Luego cuando todo eso haya ocurrido y haya firmado lo destinas a mi avión.

-Pero si él es comandante y…-Protesto mi padre.

-Bueno lo pondré de copiloto y nos cambiaremos. No te preocupes.- Aseguré 

-No sé qué estas tramando pero no me gusta nada Chel.-Dijo preocupado.

-Papá por favor…

Mi padre miró a mi madre, pero esta hablaba por teléfono y se reía a carcajadas. Era inútil contar con ella salvo para divertirse. Después me miró e hizo un gesto. Yo salí. Vestía el uniforme de aviador y llevaba la gorra bajo el brazo. Caminé con paso firme, y cuando entré en la cafetería, muchos ojos se volvieron para verme.  
                                                           
-¡Pero bueno! Después de ser abogada, ¿te has hecho piloto Chel?
Y me besó en ambas mejillas.  Sentí que el corazón me hacía cosquillas en el pecho y en el estomago.

-¿Como estas Will?- Pregunté con cierto desinterés para disimular.

-Me asombra verte con ese uniforme pero te sienta muy bien.-Exclamó mirándome fijamente.

-Gracias.-Conteste secamente.

-Toma asiento. Vamos a conversar.

-Pues tu me dirás Bill yo vuelo mañana y tengo que madrugar.

-Verás, he pensado mucho en nosotros dos. He intentado olvidarte, he tratado a otras mujeres… No sé si has estado con otros hombres tengo entendido que sales mucho con Georg Listing.

-Es mi amigo, sí.-Presumí

-¿Sólo amigo?-Preguntó con mucho interés.

-Sí, no he tenido muchas oportunidades me he dedicado a estudiar y a volar.

-Pues quiero hablarte.

-Puedes empezar cuando gustes.- Antes de hablar me pregunto qué quería de tomar. Yo dije: 
-Una cerveza.

Pidió dos y nos sentamos junto a  la mesa.

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